La propuesta ya tiene nueve meses en el Senado y corre el riesgo de perimir pronto
Desde el Senado se ha insistido en que el proceso de aprobación del Código de Trabajo apenas está en sus primeras etapas, por lo que es prematuro evaluarlo como un proyecto «regresivo», justo como lo afirma el empresariado.
En ese sentido, el presidente de la comisión que estudió la iniciativa, el senador Rafael Barón Duluc, afirmó ayer que la segunda lectura es precisamente el espacio para corregir cualquier situación que surja, tomando en cuenta que se trata de un proyecto con muchas partes e intereses involucrados.
El senador de La Altagracia habló así por las opiniones de 85 grupos empresariales que, mediante una carta, expresaron que la reforma laboral aprobada en primera lectura «es un retroceso» que desconoce los acuerdos entre empleadores, sindicatos y trabajadores.
Durante las reuniones previas en el Senado para aprobar la reforma al Código de Trabajo, los empresarios plantearon cambios al proyecto que incluían una modificación a la cesantía, que es una retribución legal que se entrega a los empleados cuando son despedidos y que se cuenta por el tiempo de labor.
En el encuentro, celebrado en diciembre del 2024 en la Cámara Alta, varios grupos empresariales propusieron que la cesantía tenga un límite de seis años para los empleados nuevos y un tope de 10 salarios mínimos.
El senador Barón Duluc informó que se envió una carta al sector empresarial para que indiquen, de manera específica, los artículos que consideran deben ser modificados y destacó que las puertas del Senado están abiertas, tanto en la comisión como en el pleno.
En cuanto al tema de la cesantía, indicó que su posición personal —y la de la mayoría de los senadores— es que debe mantenerse tal como está. Afirmó que ese punto no ha sido modificado y que no cree que haya consenso en el Senado para eliminarlo.
Más discusiones
Sin embargo, desde la Cámara de Diputados algunos legisladores consideran que ciertos puntos del proyecto deben repensarse. El diputado Elías Wessin, del Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano (PQDC) opinó que el reclamo empresarial merece atención porque ese sector «es el principal generador de empleos» en el país.
Aunque reconoció que la cesantía es un derecho adquirido, sostuvo que podría reformularse para no afectar el desenvolvimiento de las pequeñas y medianas empresas, sugiriendo que se contemple una bonificación anual, como ocurre en otros países.
El tiempo se agota
A pesar de los debates, la principal amenaza contra la reforma en este momento es el calendario legislativo ya que la legislatura de trabajo en el Congreso está prevista para concluir el 26 de julio y la modificación al Código de Trabajo aún está pendiente de un largo proceso en la Cámara de Diputados.
Por ejemplo, el diputado Carlos de Pérez, de la Fuerza del Pueblo, aseguró que no hay tiempo para conocer y aprobar el proyecto en la Cámara de Diputados dentro de la presente legislatura, que concluye en unos días.
Explicó que el proyecto debe ser enviado a una comisión, donde el proceso tomaría al menos 30 días, y que la única manera de agilizar su tratamiento sería declararlo de urgencia o convocar una legislatura extraordinaria exclusivamente para ese fin.
Mientras que la dipuatda diputada Margarita Tejeda, del Partido Revolucionario Moderno (PRM) compartió la misma preocupación por el tiempo y sostuvo que la reforma no puede ser aprobada sin un estudio profundo, por lo que favoreció que se discuta en una comisión bicameral. Afirmó que a la legislatura le quedan pocos días y que no se trata de aprobar por aprobar, sino de que cada diputado conozca a fondo lo que implica el proyecto.



















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