El arquitecto Edgar Martínez atribuye la siniestralidad a accesos irregulares, falta de señalización y exceso de velocidad
El especialista explicó que la vía presenta fallas estructurales relevantes, entre ellas accesos no controlados desde barrios, negocios y calles, así como retornos improvisados que interrumpen el flujo vehicular y generan puntos de conflicto.
Martínez señaló que a estas condiciones se suma la ausencia de carriles de aceleración y desaceleración, lo que dificulta la incorporación y salida segura de vehículos, aumentando el riesgo de colisiones, especialmente laterales y frontales.
También indicó que la señalización y la iluminación resultan insuficientes en varios tramos, lo cual reduce la visibilidad y capacidad de respuesta de los conductores, sobre todo durante la noche.
En cuanto a la movilidad peatonal, el arquitecto sostuvo que la infraestructura es limitada, con escasez de cruces seguros, lo que expone a los transeúntes a atropellos en una vía diseñada para altas velocidades.
El análisis técnico plantea que la autopista opera como una combinación ineficiente entre vía rápida y calle urbana, una condición que, según Martínez, constituye un error de concepción funcional del diseño.
La responsabilidad de los usuarios
A estos factores se añade el comportamiento del usuario. El arquitecto afirmó que el exceso de velocidad, las maniobras imprudentes y la circulación de vehículos pesados en condiciones inadecuadas inciden de manera directa en la ocurrencia de accidentes.
Como parte de las soluciones, Martínez propone una intervención integral que incluya el control de accesos a la vía, la construcción de retornos seguros y pasos a desnivel, así como la incorporación de puentes peatonales y barreras de protección.
Asimismo, planteó la necesidad de mejorar la señalización y la iluminación, además de habilitar carriles de servicio o vías marginales que separen el tránsito local del flujo rápido.
El especialista también consideró imprescindible fortalecer la fiscalización a cargo de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre, implementar controles de velocidad y regular la circulación de vehículos pesados, junto con programas de educación vial.
Diseño de la Circunvalación de SD
En contraste, infraestructuras como la Circunvalación de Santo Domingo evidencian un enfoque de diseño vial más adecuado, donde se ha priorizado la separación de flujos, el control de accesos y la continuidad geométrica de la vía. Este tipo de configuración reduce los puntos de conflicto, al eliminar interferencias directas entre el tráfico local y de alta velocidad, permitiendo una operación más segura y predecible del sistema vial.
Desde el punto de vista técnico, la menor incidencia de accidentes en este tipo de corredores responde principalmente a un diseño funcional coherente con su jerarquía vial, donde la infraestructura está concebida para minimizar el error humano.



















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