Las autoridades afirman que puede beberse, pero las mediciones oficiales muestran diferencias significativas entre regiones y sistemas de abastecimiento
Las autoridades dominicanas no se ponen de acuerdo sobre si es seguro beber el agua de la llave. Mientras algunos funcionarios afirman que puede consumirse con confianza, otros reconocen riesgos de contaminación en las tuberías.
Las estadísticas oficiales muestran que ambas posiciones tienen parte de razón: aunque la mayor cantidad del agua distribuida cumple los parámetros de potabilidad, esto no ocurre todo el tiempo ni en todos los lugares.
Un ejemplo de ello es que el agua del Distrito Nacional supera el 95 % en el índice de potabilidad (IP), según las mediciones oficiales, pero en un análisis hecho para este reportaje al agua que llega a una vivienda del sector Honduras se encontraron coliformes fecales y pseudomonas, lo que la convierte en no apta para el consumo humano.
El análisis fue realizado en el laboratorio de la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd) y la muestra fue tomada directamente del agua que llega desde el exterior.
Las diferencias también se reflejan en los mensajes de las propias instituciones. El exdirector de la Caasd, Alejandro Montás, aseguraba durante el pasado gobierno peledeísta que era seguro ingerir el agua de la llave. Su sucesor, Fellito Suberví, evita recomendarlo y reconoce el riesgo de contaminación en las tuberías.




















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