El presidente electo pretende convertir la Casa de Nariño en museo, despachar desde el Palacio de San Carlos y establecer sedes en Barranquilla, Medellín y Cali
La Cámara de Representantes y el Senado deben aprobar proposiciones que autoricen el traslado extraordinario del Congreso a Cali para la sesión conjunta del próximo 7 de agosto. La medida sería válida únicamente para la posesión presidencial y no modificaría la sede permanente del Legislativo.
De la Espriella había planteado originalmente juramentarse en una guarnición militar de Popayán, en el departamento del Cauca. El Senado respaldó esa propuesta con 55 votos contra 32, pero el presidente electo cambió posteriormente el destino por Cali debido a las interrupciones aéreas causadas por la actividad del volcán Puracé.
Según la argumentación presentada al Congreso, el aeropuerto de Popayán permaneció cerrado durante más de una tercera parte de los últimos 20 días por la caída de ceniza, lo que impediría garantizar el traslado de congresistas, invitados y delegaciones internacionales. Debido al cambio de ciudad, el Senado deberá votar nuevamente y la Cámara conocerá por primera vez la proposición específica sobre Cali.
- El alcalde de Cali, Alejandro Eder, propuso la Plaza de Cayzedo como escenario civil para la ceremonia. De aprobarse el traslado, el lugar definitivo deberá ser acordado entre el Congreso, las autoridades locales y el equipo del Gobierno entrante.
De la Espriella también anunció que, después de juramentarse, encabezará su primer consejo de seguridad en la base aérea Marco Fidel Suárez, instalación que ha sido objeto de ataques atribuidos a grupos armados. El gesto mantendría el componente militar que el presidente electo buscaba imprimir a su posesión, aunque el juramento se realice finalmente en un espacio civil.
Cuatro ciudades para ejercer la Presidencia
El proyecto de De la Espriella contempla despachos presidenciales en Bogotá, Barranquilla, Medellín y Cali. Hasta ahora, sin embargo, el Gobierno entrante no ha divulgado un cronograma de permanencia en cada ciudad, el número de funcionarios que serían trasladados, el presupuesto requerido ni el esquema administrativo para coordinar las distintas sedes.
«Voy a ir a Bogotá, por supuesto, pero voy a estar en todas las regiones del país», afirmó durante una visita a Medellín, donde confirmó los cuatro puntos desde los cuales pretende gobernar.
Barranquilla: capital alterna y principal sede regional
Barranquilla ocuparía el lugar más relevante dentro del modelo itinerante. El mandatario electo aseguró que utilizará el Batallón Paraíso y el Palacio de la Aduana para celebrar consejos de ministros, atender asuntos administrativos y recibir delegaciones nacionales e internacionales.
Además, presentará al Congreso una reforma constitucional para reconocer a Barranquilla como «capital alterna» de Colombia. De la Espriella ha aclarado que no pretende sustituir a Bogotá, sino establecer formalmente un segundo centro de funcionamiento del Gobierno nacional.
La propuesta requerirá una reforma constitucional. El artículo 322 de la Constitución establece expresamente que Bogotá es la capital de la República y del departamento de Cundinamarca. Una declaración política o un decreto presidencial no serían suficientes para otorgar esa categoría a Barranquilla.
El traslado parcial hacia la costa también incluiría algunas entidades nacionales. De la Espriella ha anunciado, entre otras decisiones, que la Dirección General Marítima tendrá una mayor presencia institucional en el Caribe. Su gabinete presenta además una fuerte representación de dirigentes procedentes de esa región.
Medellín: seguridad, inversión y lucha contra el narcotráfico
En Medellín, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, ofreció el Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe para instalar el despacho presidencial.
La ciudad también sería la sede colombiana del denominado «Escudo de las Américas«, una alianza de cooperación con Estados Unidos que el nuevo Gobierno presenta como instrumento para combatir el narcotráfico y el crimen organizado.
De la Espriella anunció igualmente que trasladará a Medellín la sede principal de ProColombia, la entidad encargada de promover el turismo, las exportaciones y la inversión extranjera.
Una descentralización todavía sin estructura conocida
El plan rompe simbólicamente con la tradición de gobernar desde la Casa de Nariño, pero por ahora se conoce más sobre los edificios escogidos que sobre el funcionamiento concreto del modelo.
La Presidencia tendría que resolver cómo se trasladarán los equipos de seguridad, comunicaciones, archivo, protocolo y asesoría; qué funcionarios acompañarán al mandatario; cuánto costarán los viajes frecuentes y cómo se coordinarán las reuniones con ministerios que seguirán radicados principalmente en Bogotá.
El debate sobre los gastos comenzó con la posesión. El traslado de congresistas y sus esquemas de seguridad a Cali podría representar unos 300 millones de pesos colombianos adicionales, sin contar invitados y delegaciones, según estimaciones divulgadas por medios colombianos. Esa suma se añadiría a los recursos ya contratados para la transmisión de mando.
- El Pacto Histórico anunció que no asistirá a la ceremonia si se celebra en Cali y convocará movilizaciones contra el nuevo Gobierno. Sus legisladores cuestionan los resultados electorales y denuncian amenazas de De la Espriella contra la oposición. El resto de las principales bancadas tendría los votos suficientes para autorizar el traslado.
La decisión de este martes no aprobará todavía el sistema de sedes múltiples. Únicamente establecerá si el Congreso acepta abandonar temporalmente Bogotá para juramentar al nuevo presidente. Sin embargo, marcará hasta dónde están dispuestos los partidos a respaldar una Presidencia que pretende repartir sus símbolos, despachos y decisiones entre cuatro ciudades.





















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