Los motoristas no dejan vivir en paz a los residentes
A través de la Junta de Vecinos El Pedregal, la comunidad expresó su preocupación por el comportamiento imprudente de conductores de motocicletas que utilizan la vía como un atajo hacia otros residenciales, desplazándose sin respetar normas de tránsito ni límites de velocidad.
En un comunicado, los comunitarios señalaron que esa calle, que durante años fue un espacio tranquilo y seguro para niños y adultos, se ha convertido en una especie de pista improvisada, donde incluso, algunos motoristas realizan maniobras peligrosas como calibrar motores, generando además altos niveles de ruido.
Medidas preventivas
Entre las principales demandas, la comunidad solicita la instalación de un «policía acostado» en la calle El Coral, así como mayor vigilancia y control del tránsito en la zona. Asegura que estas medidas no solo ayudarían a reducir la velocidad de los vehículos, sino también a devolver la tranquilidad que caracterizaba al sector.
La junta de vecinos reiteró que la intervención de las autoridades es clave para prevenir tragedias y mejorar la calidad de vida de los residentes, quienes actualmente viven con temor ante la posibilidad de un accidente.



















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