Alcanza calificación B2 en Índice de Prosperidad de América Latina y el Caribe
Señalan mercados de capitales poco desarrollados y baja densidad empresarial
La República Dominicana crece, invierte y gana productividad a un ritmo que pocos de sus pares en América Latina y el Caribe parece igualar. Sin embargo, su escasa densidad empresarial, su limitada integración en cadenas de valor de alta tecnología y sus mercados de capitales poco desarrollados muestran que ese dinamismo opera sobre una base gerencial todavía insuficiente para alcanzar niveles superiores de prosperidad.
El planteamiento se desprende del Índice de Prosperidad de América Latina y el Caribe, realizado por la firma suiza IMD, en la que se reconoce que el país ha logrado construir “un dinamismo económico real” con el que ha logrado una capacidad productiva ascendente.
Sin embargo, “todavía enfrenta limitaciones estructurales en su capacidad gerencial y social que le impiden consolidar este dinamismo en prosperidad sostenida”, apunta el informe tras otorgarle al país una puntuación general de B2.
Esto es relevante en un contexto en el que América Latina podría beneficiarse de nuevas oportunidades industriales ante la reconfiguración de las cadenas de suministro globales. Sin embargo, la falta de capacidad empresarial que impera en toda la región puede hacer que pierda esta oportunidad.


















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